
Una vez leí que nuestra alma gemela es la persona que tiene los candads que nuestras llaves abren y las llaves que abren nuestros candados.
Sonrío porque se que es cierto.
Un alma gemela es la que llora cuando estas triste y ríe cuando estas feliz, aún cuando esten en lados opuestos del mundo.
Es la persona que te conoce tan bien, que no le puedes ocultar nada, porque solo le basta una mirada para saber que ocurre en tu mente.
Es la persona que sueña contigo, sin antes haberte conocido.
Es la persona con la que sueñas, la que convierte tus pesadillas en fantasías amenas.
Es la persona que iría hasta los confines del mundo para traerte un regalo único y ver tu cara de emosión.
Es la persona a la que buscarías a los confines del mundo para estar con ella, porque su precencia a tu lado es el regalo más preciado.
Es la persona que no dudaría en escudarte del peligro, pero que se haría a un lado y te apoyaría cuando necesitaras enfrentarte a la vida por tí sola.
Puedes reírte y pensar ¿Qué sabe una niña de amor? ¿Qué sabe alguien tan joven de leyendas tan antiguas como el sol?
Me río porque no son leyendas, no son meras fantasías.
Me río porque es una de las verdades mas absolutas que la humanidad nunca haya conocido.
¿Y qué se yo del amor? Me has preguntado.
Sé que el amor a la vida es lo que mantiene mis células unidas.
Sé que el amor al aire es lo que me llena del aliento de la vida.
Sé que el amor a la poesía me hace soñar un mundo mejor.
Y sé que el amor a mi alma gemela es lo que me hace andar día a día.
O, se que está por ahí, esa alma traviesa, de mí escondida.
Pero se que se cansará de jugar sola y se unirá a mi tan pronto se lo pida.

©Katherine Graterol, 2009.





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